Carta natal: Conjunciones armónicas magia blanca amor

Hay dos maneras posibles de entender las cartas de transformaciones de arcos de los Williamsen. La primera consiste en concebirlas como extensiones de la carta natal que profundizan en los detalles de la relación entre los dos planetas elegidos para calcularlas. La justificación de su eficacia vendría dada por conexión entre el arco que separa a ambos planetas en la carta natal y el armónico que vibra en sintonía con ese arco específico. Así, por ejemplo, si la Luna natal está a 10º de Libra y Mercurio a 10º de Acuario, el arco entre ellos es de 120º. Esto pone a ambos planetas en sintonía con el armónico 3, porque en él todos los arcos de 120 grados se transforman en conjunciones.
La otra manera de explicar la eficacia de las cartas de transformaciones de arcos es considerarlas como hitos en el desarrollo temprano de los individuos. Siguiendo con el ejemplo anterior, la Luna y Mercurio se encuentran por primera vez en el armónico 3. Por armónicos de la edad, el armónico 3 corresponde a la edad de 2 años (en el sistema de origen 1) o de 3 años (en el sistema de origen 0). Esta sería la primera experiencia de fusión de las energías internas conectadas con la Luna y con Mercurio, de tal manera que dejaría una huella permanente en el psiquismo del individuo por su misma cualidad de situación inédita y por la permeabilidad del carácter infantil.
Sin embargo, esta segunda hipótesis tropieza con algunas dificultades. Si el arco entre los dos planetas es muy pequeño, el armónico correspondiente será tan alto que no será nunca alcanzado en vida por el sistema de armónicos de la edad. Esto sucederá con cualquier arco de tres grados o menos, porque dos planetas a tres grados de distancia no hacen su primera conjunción hasta el armónico 120. Si el arco es, por ejemplo, de diez grados, el armónico será el 36. En este caso, la correspondiente carta de transformación del arco no debería afectar al individuo antes de los 35 años de edad. Si el arco es de 180 grados, el armónico será el 2. Con esto no hay problemas en lo que se refiere a la tesis de que las impresiones de los primeros años de edad son las que dejan la huella más profunda, pero con ese arco cada dos años habrá una nueva conjunción en el contexto de una carta diferente. ¿Debemos ignorar estas nuevas cartas? o, al contrario, ¿debemos entender que cada nueva conjunción cancela a la anterior y, por tanto, que sólo la más reciente debe ser tenida en cuenta? ¿O tal vez son como capas que se van superponiendo y fundiéndose de una manera más o menos orgánica?
Hay mucho trabajo por hacer en relación con ésta y otras técnicas basadas en armónicos, pero ahora tenemos una interesante herramienta para hacer comprobaciones por nosotros mismos. El procedimiento que seguimos en la entrada anterior para determinar cuándo se producía por primera vez la conjunción armónica entre el Sol y Saturno a partir de la carta natal de Pier Paolo Pasolini es, al mismo tiempo, una forma alternativa de calcular el armónico necesario para levantar su carta de transformación del arco Sol/Saturno. Este armónico, como vimos, no es otro que el que resulta de sumar 1 a la edad exacta (con parte decimal). Pero haciéndolo así tenemos algo más: una fecha precisa directamente conectada con esa carta.
En realidad tenemos mucho más que eso. Tenemos una colección completa de fechas asociadas a las sucesivas cartas armónicas que contienen la conjunción de que se trate. Sólo tenemos que ir incrementando el valor de Ciclo y pulsar en Calcular para ver cada nueva fecha. Con cada fecha va asociada una edad a la que sólo hay que sumar una unidad para saber qué armónico le corresponde. De este modo, podemos observar si en tales fechas concurrían o no circunstancias concordantes con la imagen presentada simbólicamente por el correspondiente armónico o con la naturaleza de los dos planetas que lo generan.
Haciendo esto con el ciclo armónico Saturno/Sol de Pasolini, pudimos comprobar que la conjunción armónica nº 24 entre esos dos planetas coincidió con su muerte. Sabemos que el Sol tiene una significación general de "dador de vida", mientras que Saturno indica restricciones y limitaciones. La asociación Saturno/Sol puede, por tanto, significar "la interrupción de la vida". Pero tal cosa no se produjo en ninguna de las 23 conjunciones anteriores. Además, hay, sin duda, otras muchas cartas de personas cuya muerte no coincide con ninguna conjunción Saturno/Sol, ni por armónicos ni por tránsitos. No quiero decir con esto último que la conjunción sea totalmente inofensiva y que el encontrarla en la muerte de Pasolini sea una simple casualidad. Con esto puede pasar como con el tabaco, que no mata a todo el mundo y a los que mata no los mata el primer cigarrillo ni la primera cajetilla. Lo que determina qué fumadores acaban desarrollando un cáncer y cuáles no es, normalmente, una asociación del tabaco con otros factores, tales como una predisposición genética, la exposición a niveles peligrosos de radiación, una depresión, etc. De manera semejante, una conjunción armónica que se repite cíclicamente cada pocos años, pasando inadvertida una y otra vez, puede de repente hacerse notar hasta adquirir proporciones fuera de control si se asocia con otros factores astrológicos que la potencian y a los que ella potencia.
En el caso de las conjunciones armónicas que implican a planetas potencialmente conflictivos o penosos, los efectos más notables se suelen dar cuando se presenta una o varias de las condiciones siguientes:
1) La conjunción se produce sobre un punto sensible de la carta natal (geocéntrica o heliocéntrica), es decir, en un grado ocupado por un planeta, ángulo o cúspide de casa, o bien en el grado de oposición exacta a un planeta natal.
2) La conjunción se produce en un grado sensibilizado por una carta periódica, tales como una revolución solar, una revolución lunar, un armónico entero vigente durante todo ese año, etc.
3) La conjunción se integra en una configuración conflictiva vigente por algún sistema de prognosis dinámico y continuo (progresiones secundarias, direcciones terciarias, tránsitos, etc)
Además, los efectos más aparatosos se producen cuando los contactos son cruzados entre una carta heliocéntrica y otra geocéntrica o bien cuando planetas en movimiento armónico levógiro se cruzan con otros en movimiento armónico dextrógiro.
Casi todas esta condiciones concurren a la vez en el caso de la muerte de Pasolini. Obsérvese el gráfico siguiente:

Pier Paolo Pasolini
Rueda interna: armónico 54 heliocéntrico.
Rueda externa: armónico 54,662451 geocéntrico.
Como se indica al pie de la imagen, en la parte interna se encuentra dibujada la disposición de los planetas en el armónico 54 heliocéntrico. Por armónicos de la edad + 1, este armónico entero se mantiene vigente desde el 5 de marzo de 1975 hasta la misma fecha de 1976, funcionando de un modo semejante al de una revolución solar. Se recordará que la muerte sobrevino el 2 de noviembre de 1975. En este armónico 54 heliocéntrico la Tierra queda situada en el grado 29 de Libra, que es el mismo que ocupaba Marte en su carta natal heliocéntrica, todo ello proyectándose sobre la casa 8. Dicho sea de paso, si nos limitamos a mirar la carta natal geocéntrica, sin planetas en la casa 8, con Libra en la cúspide de esa casa y su supuesto regente Venus en Piscis y sin ningún aspecto conflictivo, no podríamos imaginar otra cosa que una muerte sumamente plácida. Pero si miramos la carta "geoheliocéntrica", con Marte y Mercurio en la casa 8, una muerte violenta a manos de un adolescente es una posibilidad.
Pero sigamos con el armónico 54. Plutón queda fijado en él en la casa 12, a 16 grados de Acuario, muy cerca de la posición de Mercurio natal geocéntrico (17 de Acuario) y Neptuno se sitúa en el grado del Fondo del Cielo natal (17 de Géminis). Este trígono entre Plutón y Neptuno es claramente activado por otro del propio Plutón con Saturno/Sol que se constituye en el armónico de la edad + 1 continuo geocéntrico, aplicable directamente a la fecha del suceso (véase el círculo externo). Plutón aparece dos veces sobre el grado 16 de Acuario y en casa 12, un acoplamiento que fue exacto en el margen de unas 8 horas respecto del momento de la agresión. La conjunción Saturno/Sol, por tanto, hacía trígono no a una sino a las dos posiciones de Plutón, al tiempo que se superponía a Neptuno anual. Por otra parte, en el armónico de la edad geocéntrico hay una oposición de Venus con Urano, entre las casas 2 y 8, que deja a ambos planetas en cuadratura exacta con la posición de Marte en el armónico 54 heliocéntrico.
Yo diría que este cuadro apoya la tesis de la conspiración, porque Plutón en la casa 12 por dos veces y en el mismo grado sugiere la actuación de poderosos enemigos ocultos que esperan su oportunidad agazapados en las sombras.
Además de todo esto, la posición de Plutón en el mismo armónico de la edad + 1 continuo, pero en sentido dextrógiro, es 18 de Geminis, por lo que está a punto de cruzarse con Saturno/Sol y con Neptuno y FC. Por otra parte, la conjunción Saturno/Sol se integra estrechamente en una conflictiva configuración de Júpiter/Marte y Urano presente en las direcciones terciarias vigentes en esa fecha.
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1 comentario

  1. LRP

     /  mayo 2, 2011

    Este artículo proviene del blog “Cadencias microcósmicas” de Julián García Vara, autor de todos los artículos ahí publicados incluyendo este.

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